Ciencia del aprendizaje

Qué dice la investigación sobre el aprendizaje

Intenta recordar. Vuelve a repasar.

Releer puede hacer que un texto resulte familiar sin mostrar si lo recordarás después. Cierra los apuntes y explica la idea principal con tus palabras.1 Testopia incorpora preguntas de práctica y tarjetas a esa rutina.

La investigación respalda intentar recordar y repartir el estudio entre varias sesiones. Sus resultados se refieren a estos métodos, y no miden los efectos de usar Testopia. Puedes aplicarlos a una rutina que encaje con tu asignatura y tu horario.5

Aprender al intentar recordar

El efecto de prueba

La recuperación activa consiste en intentar recordar información sin mirar la respuesta. Roediger y Karpicke estudiaron este método con textos.2 Responder de memoria puede ayudarte a aprender y también a comprobar lo que sabes.

En sus experimentos, releer produjo mejores resultados a los cinco minutos. Intentar recordar mejoró los resultados a los dos días o a la semana. El efecto depende de la tarea y del tiempo transcurrido: no significa que puedas duplicar tu memoria.2

Comparación entre intentar recordar y volver a estudiar

FIGURA 1: Comparación ilustrativa entre recuperación y relectura. No son datos exactos del estudio ni resultados medidos de Testopia.2

Por qué importa el esfuerzo mental

Algunas actividades exigen más esfuerzo que releer. Una dificultad puede ser útil si te lleva a reconstruir una respuesta y comprobarla después. Que algo cueste no significa por sí solo que estés aprendiendo.1 Comprobar las respuestas te permite corregir errores antes de volver a practicar.

Por qué conviene espaciar el repaso

Ebbinghaus y la curva del olvido

Estudiar de forma espaciada consiste en repasar en distintas sesiones. Los primeros experimentos de Ebbinghaus ayudaron a describir cómo cambia lo que recordamos con el paso del tiempo.6

Lo que olvidas depende del contenido, de lo que ya sabías y de cómo lo aprendiste. No existe una regla universal según la cual todos olvidamos la mitad en un día. Volver a repasar te da otra oportunidad de recordar y corregir errores.

Curva del olvido con repetición espaciada

FIGURA 2: Curvas esquemáticas de olvido y repaso. No son un plan personal ni datos medidos de Testopia.6

Cuánto tiempo dejar entre sesiones

Cepeda y sus colegas estudiaron la relación entre el intervalo de estudio y el recuerdo posterior.3 El intervalo más eficaz cambiaba según cuánto faltaba para la prueba final. El estudio no establece un horario ideal para todos los estudiantes y asignaturas.3

Algunas ideas para empezar, que puedes adaptar a tus necesidades:

  • 1 semana antes del examen: Planifica varios repasos breves y vuelve a comprobar los temas difíciles.
  • 1 mes antes del examen: Distribuye la práctica entre las semanas y ajusta el plan tras cada sesión.
  • 6 meses antes del examen: Repasa los contenidos anteriores mientras avanzas con temas nuevos.

Ajusta el tiempo entre sesiones según lo que recuerdes y la fecha del examen. Ningún porcentaje sirve como fórmula universal.3

Cómo combinar ambos métodos

Recordar en distintas sesiones

Responde preguntas de memoria en varias sesiones. Comprueba tus respuestas y vuelve a repasar los temas que hayas fallado.

No necesitas saber el momento exacto en que olvidarás algo. Practica con regularidad y comprueba lo que recuerdas sin pistas.2

Qué se ha estudiado sobre la memoria bajo estrés

También se ha investigado cómo recordamos bajo estrés provocado en un laboratorio.7 Smith y sus colegas publicaron en Science un estudio en 2016 sobre el efecto de la recuperación activa en la memoria bajo estrés agudo. Los participantes aprendieron el material releyéndolo o intentando recordarlo.7 Un día después, la mitad de los participantes pasó por un procedimiento que provocaba estrés. En ese experimento, intentar recordar redujo el deterioro de la memoria observado entre quienes habían releído.7 El resultado corresponde a un experimento concreto. No garantiza evitar el estrés de un examen ni demuestra un beneficio de Testopia.

Efecto del estrés en el recuerdo

FIGURA 3: Comparación ilustrativa de métodos bajo estrés. No son datos exactos del experimento ni resultados de Testopia.7

Ideas para tu próxima sesión de estudio

Ve más allá de releer los apuntes

Empieza con algo sencillo: cierra los apuntes, responde una pregunta y comprueba la respuesta. Adapta los siguientes ejercicios a tu forma de estudiar. Que resulten difíciles no prueba por sí solo que estés aprendiendo.

  • Escribe lo que recuerdas (blurting): Después de leer una sección de tus apuntes, cierra el libro y escribe todo lo que recuerdes en una hoja en blanco. Usa un bolígrafo de otro color para completar lo que te haya faltado.
  • Tarjetas con el sistema Leitner: Organiza las tarjetas en cajas. Repasa la caja 1 a diario, la caja 2 en días alternos y la caja 3 una vez por semana. Las tarjetas que respondes correctamente pasan a la siguiente caja; las que respondes mal vuelven a la caja 1. Así dedicas más tiempo a lo que aún no sabes.4
  • Técnica Feynman: Explica un concepto en voz alta como si se lo enseñaras a un niño de seis años. Si no consigues explicarlo con palabras sencillas, habrás encontrado algo que necesitas entender mejor.

El enfoque de Testopia

Puedes organizar los repasos con tarjetas de papel, un calendario o una app. En Testopia, crea tests y tarjetas con tus materiales y vuelve a ellos en distintas sesiones. La investigación explica por qué intentar recordar y repartir el estudio puede ayudar a aprender; no demuestra que Testopia calcule un calendario óptimo para cada pregunta.

Aplica la investigación a tu rutina

Intenta recordar, comprueba la respuesta y vuelve a repasar más adelante. Ajusta la rutina a la tarea, a lo que ya sabes y al tiempo que tienes.

En tu próxima sesión, prueba un ejercicio breve sin mirar los apuntes. Testopia te ayuda a crear material para practicar; tu progreso depende de cómo lo uses y revises.

Referencias

[4] LEITNER, Sebastian. So lernt man lernen. Der Weg zum Erfolg [Cómo aprender a aprender. El camino hacia el éxito]. Friburgo: Herder, 1972. ISBN 978-3451050602.

[6] EBBINGHAUS, Hermann. Memory: A Contribution to Experimental Psychology. Nueva York: Teachers College, Columbia University, 1913 [publicado originalmente en 1885]. ISBN 978-0807712792.